Hastío

Que hastío.

Camino
por el sendero
que deja
el sol
para la marcha.
El ave
huye humeante
por el techo
en llamas.
Que hastío.

Se quema
el algodón
del cielo
enroscado
sobre si.
La hoja
se marchita
con tintes
opacos
y bordes
arrugados.
El sueño
corre como
viento
abierto
por doquier.

La tarde
bosteza
cegándome
paso a paso.
El rosal
me envuelve
con el terciopelo
de su piel
ardiente.

Todo me sofoca,
lenta
y persistente,
tirando
de mi espalda
hacia el hondo
sosiego
de la nada.

Que hastío.

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