V. Monstruografía del lenguaje

V. Letraviesa

La Letraviesa es un parásito del horrible monstruo, que te presentaré después, llamado Escriturba. También está presente cuando uno aprende a leer y escribir. Recuerdo que cuando yo aprendí a escribir llegó un compañero nuevo al que le decíamos el “Chile Chico”, porque venía de esa ciudad del país. Una vez me lo encontré, sorpresivamente, en el baño del colegio rayando las paredes con un plumón negro. Y ahora que conozco estos horrendos bicharracos, lo he pensado mejor y, tal vez, él no quiso rayar ese baño, pero la Letraviesa, que quiere quedarse en todos los lugares, lo convenció. 

La Letraviesa es rebelde, incontrolable e incorregible. Se ríe de todos y de todo. Y busca los lugares más diversos para vivir. Se alimenta de las bromas y el ingenio de la gente. Se nutre de los defectos de las mujeres. Crece con la travesura de los niños. La Letraviesa es un monstruo sin cuerpo. Es invisible. Tal vez, con unos lentes de rayos x se podría ver, aunque nadie lo ha intentado.

Ella anda siempre en busca de un cuerpo. Susurra en tu mente y te convence para darle vida. Para darle forma, para hacerla visible. Y así aparece. Con el tiempo, se queda viviendo en ti, y no se va jamás. (Continúa)

Un comentario en “V. Monstruografía del lenguaje”

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: